Con una cuenta atrás, comenzaba el pasado 3 de agosto esa semana tan mágica que pone fin al curso 2018/2019 en el Programa de Infancia y Familia. Estamos hablando de la Colonias de Verano de AVAS, que este año se celebraron en Chiclana, bajo la temática “El Universo”, donde 80 reclutas despegaban para ayudar a Houston a encontrar su tesoro más preciado, la amistad, la cual había perdido, tras la desaparición de su gran amigo Mercury.

21 personas voluntarias y 7 jóvenes voluntarios/as en proceso de formación, se encargaban de acercar a los 80 niños/as participantes, un sinfín de actividades de ocio y tiempo libre saludable con las que pudieron adquirir habilidades y valores positivos como la capacidad de trabajo en equipo, acciones favorables para el medio ambiente, creatividad, fomento del deporte… Se trata de una semana de campamentos inclusiva, donde la asociación hace grandes esfuerzos por que la economía de las familias participantes no suponga un hándicap para participar en una actividad que acerca a los/as menores una ATENCIÓN BÁSICA. Porque… ¿Qué podría haber más básico que una buena alimentación, unos buenos hábitos de higiene, fomento de valores positivos y habilidades adecuadas?, y todo esto unido a la atención recibida por profesionales especializados. Y es que NO, no se trata exclusivamente de una semana de vacaciones.

Durante siete días, hemos podido viajar por seis planetas: Marte, Júpiter, Saturno, Urano, Plutón y Venus; aunque cada planeta parecía similar al anterior, contaba con características distintivas y personajes peculiares que nos ayudaban en la ardua búsqueda de Mercury, siempre dificultada por el malvado Orión. El día 9 de Agosto volvíamos al planeta Tierra con la satisfacción de haber encontrado el mayor tesoro, la amistad, y es que a pesar del deseado reencuentro con nuestra familia, siempre nos quedará el pellizco de la despedida de nuestra gran familia de una semana estelar.

Desde AVAS, queremos agradecer eternamente a las familias de los/as participantes por contar con nosotros y confiarnos a los/as pequeños/as de la casa. Así, como no podía ser de otra forma, un agradecimiento inmenso para todo el voluntariado que se ha volcado desde la preparación, hasta el punto y final de esta historia, porque todo saliese a pedir de boca. Gracias, gracias y mil veces gracias, por hacer de una semana más, una semana imprescindible para tantos niños/as.

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